Si algo es de envidiar a los británicos, es la capacidad para definir todos y cada unos de los aspectos de los modelos de Administración Pública que tratan de poner en marcha los sucesivos gobiernos, apoyándose en una miriada de think-tanks de la más diversa índole. El modelo PBA (Post-Burocratic Age) incluido en la visión de "Big Society" del gobierno de coalición actual no es una excepción, y recientemente encontré un interesante documento denominado "Better for less. How to make Government IT deliver savings". El documento pretende resumir cuál es el marco en que debe abordarse el uso de las TIC dentro de una Administración Pública PBA.
El documento es una lectura imprescindible, más teniendo en cuenta la futura y previsible extensión de la ola conservadora a nuestro páis. Si bien parte de premisas erroneas se pueden obtener interesantes conclusiones para la innovación de cómo hacemos frente al uso de las TIC en las AAPP. Aclaro lo de las premisas erroneas. En primer lugar, dudo que sea viable un modelo extremo de PBA de Administración Pública, siempre es necesario la existencia de una jerarquía y el establecimiento de unos objetivos en una organización politizada (y eso es lo que somos). En segundo lugar, no creo cómo afirma el texto que el problema de la falta de mejoras de productividad en las AAPP tras una decada de inversiones TIC se resuelva exclusivamente replanteando como realizamos la adopción de las TIC en las AAPP. Son necesarios cambios organizativos que no se abordan (e.g. reducción de horarios de ventanillas o prohibición paulatina del uso de papel).
Si es cierto, sin embargo, que un mayor partido al empleo de las TIC podría obtenerse, y que el eje de dichas mejoras radica en cómo compramos y las normas qué para ello establecemos. En general en toda AAPP, no sólo la Británica y la Española, tal y como dice el documento "There is no effective centralisation, nor is localisation accepted - we have, instead, the worst of both worlds." O lo que es lo mismo, no aceptamos que otros nos impongan sus soluciones y además tratamos siempre de partir de cero. Ello sólo se evita con estructuras de gobernanza más fuertes (crítica la debilidad del CIO Council de UK), con lo cual coincido, aunque me resulta contradictorio con la filosofía PBA. La revisión de los procedimientos de compras TIC, tendiendo a la adquisición modular para ir construyendo a partir de éxitos en medio plazo, es quizás otra reforma necesaria.
Si es cierto, sin embargo, que un mayor partido al empleo de las TIC podría obtenerse, y que el eje de dichas mejoras radica en cómo compramos y las normas qué para ello establecemos. En general en toda AAPP, no sólo la Británica y la Española, tal y como dice el documento "There is no effective centralisation, nor is localisation accepted - we have, instead, the worst of both worlds." O lo que es lo mismo, no aceptamos que otros nos impongan sus soluciones y además tratamos siempre de partir de cero. Ello sólo se evita con estructuras de gobernanza más fuertes (crítica la debilidad del CIO Council de UK), con lo cual coincido, aunque me resulta contradictorio con la filosofía PBA. La revisión de los procedimientos de compras TIC, tendiendo a la adquisición modular para ir construyendo a partir de éxitos en medio plazo, es quizás otra reforma necesaria.
Otro problema que acertadamente plantea es la falta de aceptación por las AAPP (no de modo abstracto, sino por todas y cada unas de sus unidades) de su falta de especificidad en lo relativo a las TIC. Embarcarse en costosos procesos de customización (algunos repetidas veces por distintos actores) antes de hacer uso de cualquier producto, no aceptar mecanismos de identificación de terceros (e.g. bancos) o establecer normas de seguridad propias, son algunos de los ejemplos que se mencionan. Una mayor comoditización de las TIC es precisa, pero no entendida esta como un mero outsourcing, sino como una reutilización generalizada de éxitos internos de las AAPP en otros departamentos. Ello requeriría una aproximación más modular a las soluciones, y la construcción de lo complicado a partir de lo simple ya validado.
Open data, open source, open standards, open markets. O como la apuesta por lo abierto lleva a un menor coste de las TIC para las AAPP, a una menor dependencia de un conjunto reducido de suministradores.
El modelo para la solución de los problemas enunciados y otros es denominado ILC (Innovation, Leverage, Commoditation). Desarrollar la innovación en pequeñas dosis sin pedir permiso, para apalancarse sobre ella mediante la agregación de soluciones y construir mediante la comoditización de lo probado las soluciones a los grandes problemas.
La descentralización radical de la resolución de los problemas, bajo unos estándares desarrollados desde el centro, permitiría realizar la agregación de componentes dentro de una nube de servicios apoyado en arquitecturas orientadas a servicios. Nada nuevo, ya figura una teorización similar en la Declaración de Malmö, pero la que da un marco práctico de gobernanza de cuatro niveles: Dirección, Financiación, Monitorización, Implementación.
