miércoles, 1 de febrero de 2012

#opendata : La hora de actuar por una licencia única en la #UE


(Puedes reproducir libremente esta entrada en tu blog)

Recientemente, la Comisión Europea inició el proceso de revisión de la Directiva Europea de Reutilización de la Información del Sector Pùblico. Uno de sus principales objetivos es otorgar una autorización generalizada de reutilización a los ciudadanos y empresas que quieran hacer uso de la Información del Sector Público para la creación de nuevos servicios, generar actividad económica y potenciar la transparencia de las Administraciones Públicas.

La propuesta de revisión de la Comision Europea de la Directiva de Reutilización de la Información del Sector Pùblico, es valiente y amplía sin duda el marco actual. Sin embargo, carece de la definición de una licencia Opendata común a los Gobiernos de la Unión Europea. 

La creación de un espacio único de información pública reutilizable en Europa requiere mucho más, requiere de una licencia opendata uniforme, armonizada y única para todos los datos generados por las Administraciones Públicas Europeas. Ello es posible. El Real Decreto 1495/2011, aprobado por el Gobierno de España marca una hoja de ruta de sencilla transposición al marco Europeo. Primero, definir una licencia opendata compatible con los principios de la reutilización de la información sin mas condiciones. Segundo, fijar un periodo transitorio tras el cual dicha licencia figure asociada a toda información generada por el sector público en la Unión Europea. Tercero, obligar a la publicación de dicha licencia en todas las webs de las Administraciones Públicas dando seguridad jurídica a todo el sector infomediario Europeo y a los ciudadanos que deseen hacer hacer uso de la información pública.

En este momento que la Comisión Europea y los Estados Miembros están desarrollando la nueva Directiva, es la hora en que la comunidad Opendata hemos de hacer llegar nuestra voz a Europa. Pidamos a la Comision Europea y Parlamento Europeo la inclusión de una licencia Opendata Para la Unión Europea y un plazo clara de adopción por todos los Estados Membros.

Por todo ello, he abierto ésta iniciativa en Actuable. 

sábado, 28 de enero de 2012

Las #TIC en la nueva estructura del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas

Hoy, día del #twitterblackout , se ha publicado el Real Decreto 256/2012, de 27 de enero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Tan desafortunada coincidencia me ha impedido participar en el animado debate que han mantenido algunos compañeros (los de siempre, no vamos a exagerar). No obstante, quizás mi opinión no hubiera cabido en 140 carácteres. 

Como @feserdel , creo que hay que esperar cien dias para poder hacer un balance, pero si podemos empezar a relatar los hechos.

La nueva estructura por del Ministerio que vela por la racionalización del gasto público y la austeridad me parece
  • una oportunidad perdida para racionalizar las Tecnologias de la Información en la Administración General del Estado

  • una nueva muestra del escaso peso que el conjunto de empleados públicos con formación tecnológica tienen en las Administraciones Públicas
Aunque ambas cosas, podían deducirse ya del Real Decreto 1887/2011, de 30 de diciembre, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales, y tras el cual quedo de nuevo pendiente la asignatura de un CIO en la Administración General del Estado. 

Si algo resulta increible, es la atomización de las Tecnologías de la Información en la Administración General del Estado, y que ni tan si quiera a nivel de Ministerio se cree una estructura de gobernanza que asegure la coordinación, eficacia y eficiencia de las TIC. Eso no se logra reduciendo Subdirecciones Generales como ha sucedido en la Dirección General de Modernización, Procedimientos e Impulso de la Administración Electronica (DGMPAE). Eso se logra con la identificación de un claro responsable de las Tecnologías de la Información en cada Ministerio, como paso para previo para establecimiento de un nivel efectivo de gobernanza en toda la Administración. Eso, es lo que no existe en la estructura del nuevo ministerio.

Excluidas las Subdirecciones Generales de existentes en la DGMPAE de carácter transversal a la AGE y orientadas al Gobierno Electrónico como política pública, existen en la nueva estructura aproximadamente una decena de Subdirecciones Generales relacionadas con el desarrollo de servicios públicos electrónicos, aplicaciones internas o gestión de infraestructuras TIC. A ellas habría que añadir más de una decena de organismos que tienen sus servicios TIC, como por ejemplo la Agencia Tributaria o MUFACE (por dar unos grandes) o la Agencia de Evaluación (por dar uno pequeño). 

El escenario de un macroministerio como es MINHAP, era propicio para crear, al menos, una Dirección General de Tecnologías de la Información. Su no existencia era ya evidente en el Real Decreto 1887/2011, de 30 de diciembre, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales,  pero a la luz de la nueva estructura es aún más llamativa. No parece que este sea el "replantear con rigor las estructuras administrativas que internamente soportan la prestación de servicios informáticos" que anunciaba el Partido Popular en su programa electoral. Es difícil discutir que una misma estructura de Subdirecciones Generales bajo una sóla Dirección General supondría una eficiencia de gasto indudable (aunque mantuvieramos fuera de la misma los casos particulares de la AEAT y Muface, por ejemplo).

¿Porqué esta Dirección General no existe? Pues la respuesta está clara, no somos relevantes para la Administración, simplemente se nos sigue viendo a los profesionales de las Tecnologías de la Información en la AGE como un instrumento de automatización, pero no de transformación. Ello lleva a un alejamiento de los centros de poder dónde se toman las decisiones de estructuras, y, consecuentemente, a un desaprovechamiento del potencial de conocimiento que podriamos aportar. Y esto, no es corporativismo, más bien todo lo contrario, es reconocer nuestra incapacidad para cambiar esta visión. 

Otro ejemplo de nuestra incapacidad para hacer llegar a los responsables políticas el valor del Gobierno Electrónico está en el resumen de prensa de la comparecencia del titular del Ministerio en el Congreso la semana pasada. Busque el avezado lector el número de referencias al Gobierno Electrónico o las Tecnologías de la Información en las Administraciones Públicas que hace el ministro responsable de las mismas en su comparencia del 26/01/2012 ante el Congreso. ( Nota: Agradecería el enlace al discurso completo para matizar esta opinión ). No estoy pidiendo el compromiso con el Gobierno Electrónico del mejor Ministro de Administraciones Públicas de la última decada (me refiero a @sevillajordi ), pero si al menos que de señales de las competencias que tiene en la materia. Pero ello, repito, es responsabilidad nuestra por no saber estar dónde hay que escribir los textos de la comparecencia.
Al final, nuestra única esperanza va a ser la grandilocuencia escénica de Gallardón, que parece empeñado en crear su enésima Agencia informática en su paso por el Ministerio de Justicia.  Al igual que otro compañero, y por similares razones, tengo mis dudas de la Agencia como modelo, pero puede ser una primera piedra.




domingo, 22 de enero de 2012

Profesionales TIC de las AAPP: Abrirnos a la sociedad para ser relevantes

Tras los últimos nombramientos del Gobierno para la Director General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (en Ministerio de Industria, Energía y Turismo) y Directora General de Modernización Administrativa, Procedimientos e Impulso de la Administración Electrónica (en Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas), se ha despertado entre sectores de funcionarios del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado (popularmente conocidos como TIC) una cierta molestía con los mismos. El pecado original común a ambos sería la no adscripción de ninguna de las dos personas designadas a nuestro Cuerpo, tal y como sucedía con sus antecesores en el cargo, sino al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado (popularmente conocidos como TAC) la segunda y al Cuerpo de Técnicos Superiores del Estado el primero. En el segundo de los casos, algunos resaltan adicionalmente la condición de Licenciada de Derecho de la persona designada para el cargo, en lugar de disponer de ninguno de los títulos académicos relacionados con las Tecnologías de la Información.

Parte del debate al respecto de estos nombramientos, se ha mantenido en twitter. Pero 140 caracteres dan para poco, así que me he pasado al formato más extenso de bitacora en espera que el debate continue. Creo que es un debate necesario y sano, aunque no crea que la orientación deba ser hacía los nombramientos en sí. Hay varias razones por las que creo estéril el debate sobre los dos nombramientos arriba indicados:
  • Quien los nombra lo realiza conforme a derecho, y es de suponer que escogiendo la persona más idónea, es de suponer buscando no tirarse (ni tirarnos a todos los españoles) piedras sobre su propio tejado
  • Las críticas y balances habrán de realizarse sobre las actuaciones que las personas designadas realicen, cualquier crítica aprioristica suele ser siempre fruto de prejuicios e imágenes preconcebidas
  • Creo perfectamente capacitado para dirigir el Gobierno Electrónico alguien de amplia experiencia en la Administración, por no hablar la de un Ingeniero de  Telecomunicaciones para el otro caso, independientemente de su Cuerpo de adscripción
Ello no quiere decir que no me hubiera sentido más conforme con el nombramiento para esos puestos de alguien del Cuerpo TIC, pero el hecho de que el debate dentro de nuestro Cuerpo se produzca sólo por esos dos nombramientos de DG es, precisamente, uno de los temas sobre los que habríamos de debatir. El segundo punto sobre el que debatir, que está en origen del anterior, lo desvelaré más tarde.

No cabe ninguna duda de que las TIC son ya el tejido nervioso de la Administración. Sin ellas difícilmente existiría la vida administrativa. No hay política vertical que en este momento no dependa de las TIC y en la que no exista, al menos, un miembro del Cuerpo TIC con un conocimiento adecuado del área sectorial, un conocimiento basado en haber sido capaces de introducir la tecnología como un vector de transformación de lo público, lo cuál sólo ha sido posible desde el conocimiento del negocio. Somos, consecuentemente,  un Cuerpo multidisciplinar, y por tanto con profesionales capacitados para ocupar un alto número de las aproximadamente 150 DGs existentes en la AGE. Sin embargo, nos autolimitamos a nosotros mismos llevando el debate a la no presencia de un integrante del Cuerpo TIC en 2 de las 150 DGs posibles,  cuando ya un compañero de Cuerpo ha demostrado la capacidad para gestionar una de las restantes DG. ¿Porqué sin embargo tan sólo nos preocupamos de que personas de nuestro cuerpo no ocupen las 2 DGs de la polémica? ¿No deberiamos preocuparnos más de nuestro alejamiento global de los más altos núcleos de decisión administrativa? Mi opinión es que lo hacemos por un mecanismo de autodefensa, de no querer entrar en el más autocrítico, y por tanto más doloroso debate, de las razones del escaso peso del Cuerpo TIC en la AGE. Ese segundo debate es el origen del primero, y el que deberíamos afrontar lo antes posible, y más en una legislatura crítica para el funcionariado, donde temas como el estatuto del directivo público o la racionalización de los servicios administrativos comunes (como las TIC) van a estar debatiéndose en mesas dónde no vamos a estar presentes.

¿Cuáles son las razones para el escaso peso de nuestro Cuerpo TIC en la AGE? Vaya una lista ni exhaustiva ni perfecta, actitudes y defectos que en mayor o menor medida se manifiestan en todos nosotros:
  • En primer lugar, el "síndrome del perseguido". Nos ha preocupado más buscar enemigos exteriores causantes de de nuestra situación que tratar de superarla. 
  • En segundo lugar, el "síndrome de la secta". Nos hemos gustado en el rol de guardianes del Santo Grial tecnológico, un papel cada vez más escaso en espacio a medida que las Tecnologías de la Información pasan a ser una "utility" y en la sociedad (y Administración) lo digital es tan cotidiano como fue la máquina de escribir. La comoditización está acabando con el especialista tecnológico, y es una tendencia que va a mayores,
  • En tercer lugar, el "síndrome de la endogamia". Hablamos más de la tecnología como fin que de sus beneficios contantes y sonantes. En pocas ocasiones pasamos de las palabras huecas de "ser causantes de una mayor eficiencia o eficacia" a la traslación numérica y tangible de los beneficios. Basta ver los últimos números de la revista de nuestra asociación (ASTIC). Muchos artículos explicando las soluciones que adoptamos, pocos dónde se refleje con la fuerza de los números cómo estamos cambiando sociedad y administración. Ese discurso hace que no interesemos, como una vez escuché a alguien de Gartner decir, a los que les interesa ya se dedican a las TIC.
  • En cuarto lugar, el "síndrome de la auto explicación de nuestra existencia". Nos falta la costumbre de hacer didáctica de nuestra función en la Administración a la sociedad. Mientras otros Cuerpos celebran y proclaman en prensa los aniversarios de su existencia explicando su función, no recuerdo similar artículo de nuestra asociación (ASTIC) en ningún medio con motivo de nuestro 20 aniversario en 1990 (esperemos que el año que viene con el 20 aniversario de la primera promoción se haga). Tampoco recuerdo por nuestra asociación ningún tipo de autoreivindicación de nuestra función y cómo la realizamos, ni tan siquiera en respuesta a los ataques de algunos medios.
La buena noticia es que una parte de la solución a estas carencias está en nosotros mismos. En estos tiempos de apertura, transparencia, participación y colaboración en Gobiernos y Administraciones, sus profesionales han de ser los más aplicados practicantes si quieren ser valorados dentro de la organización. Y esa transformación sólo depende de nosotros mismos. Hemos de transformarnos en un conjunto de profesionales más social, ser ciudadanos antes que funcionarios, saber ser gestores públicos antes que sólo administradores de tecnología para lo público. Esa transformación es la que nos dará peso en la Administración.

Y el medio de la apertura a la sociedad civil del profesional TIC de la Administración, ha de ser su asociación profesional. La asociación de los profesionales TIC es el canal de respuesta, pero esa asociación hoy en día ha de saber ser un ente social, no relacionandose sólo con suministradores y colaboradores tecnológicos, sino abriéndose también la sociedad civil. Hemos de acercarnos a la sociedad para conocer qué podemos hacer por construir una Administración más participativa apoyados en las TIC, siendo canal que sirva para llevar las inquietudes de los ciudadanos al corazón de la Administración y como podemos ayudar a resolverlas. Apalancándonos en la sociedad, aplicándonos a nosotros mismos los principios del Gobierno Abierto, es como podremos ser relevantes para la Administración en que trabajamos. Y sólo siendo relevantes, alcanzaremos los más altos puestos de gestión para los que estamos preparados.








miércoles, 18 de enero de 2012

Ideas de Gobierno Electrónico para una crisis (IV): Plan de Implementación de Real Decreto 1495/2011 #risp

Desde la toma de posesión del nuevo Gobierno, no hay Consejo de Ministros que no nos traiga algún tipo de medida destinada a luchar contra la crisis. Indisponibilidades presupuestarias y subidas de impuestos, campañas contra el fraude fiscal y anteproyecto de Ley Orgánica de Estabilidad presupuestaria han sido las medidas estrella de los tres celebrados hasta hoy. Cada uno tendrás su criterio sobre la bondad o no de las medidas adoptadas, pero lo que es innegable es que todas las medidas adoptadas hasta ahora han ido destinadas a gastar menos y recaudar más, ambas cosas necesarias, sin que ninguna hasta ahora haya ido destinada a generar actividad económica.

Las medidas destinadas a generar actividad económica en una situación como la actual suelen ser de carácter más complejo. Generalmente, sólo es posible crear actividad con una inversión previa y encontrar dinero para ello en nuestras deficitarias cuentas es una tarea llamada a la melancolía. Sólo es posible generar actividad económica mediante la aplicación de un mecanismo de vasos comunicantes, eliminando inversión de un lado para pasarla a un concepto potencialmente más enriquecedor para el país.

¿Que medida sería posible tomar en el ámbito del Gobierno Electrónico sigiendo este modelo? Es de lo que va este post.

Desde hace unos años, existe un consenso generalizado en el potencial de creación de actividad económica de la información del sector público. El estudio de la Comisión Europea MEPSIR hablaba en  2006 de un potencial de 2000 millones de Euros para España, y más recientemente en 2011 el Proyecto Aporta hablaba en un estudio de una realidad de 550-600 millones de Euros de actividad infomediaria en nuestro país. La reutilización de la información del sector público es, consecuentemente, una de las áreas de las desarrollo del Gobierno Electrónicos que más beneficios sociales traería.

En un intento de cubrir el hueco entre actividad económica potencial y actividad económica real se aprobó el año pasado el Real Decreto 1495/2011. Sin embargo, su implementación efectiva requiere inversiones. Los recursos económicos para ello podrían salir de partidas ajenas al Gobierno Electrónico, sin lugar a dudas, pero ello probablemente exigiría una cirugía fina que, sinceramente, no veo posible. Los recursos económicos para la apertura de datos sólo pueden venir de los ya existentes para el Gobierno Electrónico. 

Mi opinión es que el dinero para implementar los datos abiertos sólo puede venir de un mayor uso de los servicios comunes de Gobierno Electrónico. Servicios como los certificados de la FNMT, @firma o las notificaciones electrónicas, no son usados por todas las unidades administrativas. Es necesario que su uso deje de ser voluntario entre las unidades administrativas para pasar a ser obligatorio. Y el camino es sencillo, baste recordar como se obligó a usar la verificación de datos de identidad para eliminara las fotocopias del DNI, creando la obligación legal. Sólo así no habría excusa para no llevar a cabo un plan global de implementación del Real Decreto 1495/2011, que detraiga recursos de las partidas "corralito" de uso no justificado ante la existencia de un servicio común similar para moverlas a un fondo para la implementación de la apertura de datos.

Ahora que el Gobierno Electrónico depende del Ministerio de Hacienda y Administración Pública, es quizás el momento para crear la obligación de uso de los servicios mencionados. Baste recordar que el único servicio común de obligado uso en la AGE es la plataforma de contratación que siempre dependió de ese ministerio. Una primera tarea por la que debería luchar el máximo responsable del Gobierno Electrónico que llevamos esperando ya casi tres semanas.