martes, 29 de noviembre de 2011

No credibilidad e irrelevancia: La única alternativa al #opengovernment

En unos días, se celebra en Sevilla la segunda edición del evento "Going Local". Es un esfuerzo loable de la Comisión Europea por acercar la Agenda Digital a los ciudadanos de cada Estado miembro y, al mismo tiempo, tomar el pulso a la implementación en cada país. En el evento se hablará de Gobierno Electrónico y, para calentar el ambiente, la Comisión Europea ha abierto un foro de debate de ideas "sobre la Agenda Digital Europea en eGobierno desde la perspectiva española".

Desconozco si en otros países el "roadshow" de la Comisión Europea ha realizado el mismo experimento. Desconozco también hasta que punto toman parte en la iniciativa las Administraciones públicas españolas. En cualquier caso, el foro permite abrir una vez más la reflexión sobre el riesgo de irrelevancia que corren los poderes públicos. La irrelevancia es fruto de la falta de credibilidad. La falta de credibilibilidad resultado de decir que es imposible o negarse a considerar lo perfectamente realizable.

La negación continua de la realidad parece dominar en ocasiones la aplicación de las TIC a la acción pública, especialmente cada vez que rozan la apertura de los Gobiernos. Una vez más, en el momento de escribir estas líneas, figura a la cabeza de las iniciativas más votadas la necesidad de mayor transparencia por medios electrónicos de las Administraciones Públicas, en concreto la relacionada con la visualización en tiempo real de la ejecuación presupuestaria. Añadamos a ello una propuesta que apareció en "El País" durante el fragor electoral, destinada a hacer realidad una participación directa a la carta del ciudadano en la acción pública. Ambas son propuestas perfectamente realizables desde el punto de vista tecnológico y razonables desde la óptica de cualquier democrata, y, sin embargo, ni tan si quiera parecen arrancar unos minutos de debate en ningún foro de decisión real. Ninguna de las dos está exenta de complejidad legal ni técnica, pero el camino se recorre andando y por ahora es un mero callejón sin transeuntes.

En España el uso de Internet supera el 50%. Es de suponer que la viabilidad de las propuestas anteriores es conocida por al menos el 70% de estos internautas, que de un modo u otro las experimentan en otros servicios.Es decir, un 35% de la población es consciente que nuestra clase política mira hacia otro lado ante estas realidades. ¿Y nos preguntamos el porqué de la desafección? Si alguien no es creible, simplemente se le igmora. Eso es lo que está en juego para los poderes públicos con la implementación o no de una política de Gobierno Abierto.

martes, 22 de noviembre de 2011

#innovacion disruptiva en las #aapp

Con acierto, Subirats dice que "no estamos en una epoca de cambios, sino en un cambio de epoca". Alrededor nuestro varían los modelos de producción, las estructuras sociales y los tipos de relación. Las Administraciones Públicas han de cambiar para poder atender este cambio. Lo hacemos, pero no lo suficientemente rápido, las AAPP corremos el riesgo de convertirnos en los músicos de la última noche del Titanic, realizando ante la indiferencia de quienes nos rodean una labor perfecta en un entorno de caos.

La innovación disruptiva es la clave de la reinvención que la sociedad nos solicita.  Hemos sabido realizar una innovación evolutiva en las Administraciones Públicas, aplicar las TIC para realizar un salto de calidad en los servicios públicos. Seguimos dando los mismos servicios, pero los damos mejor. Ahora hemos de pasar a dar servicios diferentes.  La Administración Pública tiene dos barreras intrínsecas a la innovación disruptiva: La falta de competencia y la búsqueda de la perfección.

Una primera aproximación a la ruptura de la primera barrera es la introducción de competencia mediante la creación de mercado. Por la via de la privatización o la externalización de los servicios simular una competencia inexistente en la provisión del servicio público, confiando en que la misma sea la que conduzca a la innovación disruptiva. Creo que es un camino equivocado. En un escenario teatral, siempre se descubre el artificio, este puede capturarte por el periodo que dura la obra de teatro, pero no durante la eternidad. De igual modo, la introducción de un mercado inexistente lleva en el medio plazo a la caida en la calidad de servicio, ya que el servicio sigue siendo básicamente ajeno al mercado. 

El camino de la innovación disruptiva ha de ser la socialización de los servicios, la introducción en ellos de la ciudadanía estrechando los lazos entre producción y consumo. Hablamos de prosumidores pero aún no hemos llegado a hablar de ciudamistradores.  Para ello hemos de utilizar las TIC no cómo un sustitutivo del canal presencial, que también, sino como medio de reinvención de los servicios. Internet y las TIC no han de ser para los servicios públicos una nueva fachada (cambios en la ventanilla), sino un nuevo edificio (cambios en fachada y estructuras).

En el proceso de innovación disruptiva es también necesario adoptar el estado de beta permanente. Las Administraciones Públicas buscan lo perfecto, dar la solución permanente para provocar la desaparición de un problema. Los problemas sin embargo han dejado de ser estables, mutan más rápido que nuestra actual capacidad de resolverlos. Ello no es por falta de capacidad sino por el modo en que la empleamos, y el modo en que la empleamos se deriva del lógico miedo del actor ante el espectador.  Hemos por tanto de asumir la resolución parcial del problema incorporando al proceso de búsqueda de solución al que hasta ahora era mero espectador. Pequeñas soluciones parciales, desarrollo incremental en lugar del gran proyecto.

Somos distintos de lo privado. Ello no es mejor ni peor. Sólo significa que las soluciones a la reinvención puede tener una misma base, pero la estrategia para ello ha de ser distinta.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Gestión de la presencia en #twitter de un #funcionario

Los medios sociales, y twitter en especial, son dúctiles, permitiendo cada uno perfilar su uso de acuerdo a sus intereses. Perfilamos la personalidad que proyectamos dentro de las condiciones de contorno en que nos desenvolvemos. Las palabras que están unos segundos en nuestros dedos están por el infinito en la red, somos esclavos de los 140 carácteres que escribimos y dueños de los que no salen de nuestro cerebro.

La gestión de nuestra presencia en twitter se convierte en una asignatura de la que nunca llegamos a examinarnos. Quizás porque es como la vida cotidiana, equivalente y similar a como pasamos por el mundo. Transitamos todos los días de rol en rol, del actuar personal al institucional pasando por el profesional. ¿No es por ello necesario mantener esas tres presencias diferenciadas en la red? 

Una opinión como otra cualquiera, pero soy de la creencia que los empleados públicos más que nadie debemos mantener esa compartimentación. Como bien planteó @andreadimaio, los empleados públicos hemos de ser piedra angular del Gobierno Abierto, acercarnos a los ciudadanos. Pero el acercamiento sólo es transparente en sus intenciones si el rol en que lo hacemos es visible. Nada mejor para visualizar esa diferencia que hacerlo con distintos avatares de acuerdo a nuestras distintas funciones, manteniendo esos tres perfiles diferenciados y con las mínimas interseciones. El ciudadano tiene derecho a saber cuándo difundimos la acción pública (institucional), cuándo actuamos como expertos de un tema (profesional) y cuando actuamos de acuerdo a nuestra ideosincracia (personal).

Esto, al menos, es lo que trata de hacer este funcionario.

lunes, 14 de noviembre de 2011

2011-2012: Año del #mGov integrado con #socialmedia

La Administración ha de seguir a la sociedad como sombra al cuerpo, ello requiere estar dónde los ciudadanos están y en el momento que lo desean. Consecuentemente, dos herramientas tecnológicas han de ser clave en ello, la presencia en redes sociales y el uso intensivo de la tecnología móvil.  Conjuntamente, permite que la Administración pase de ser una Administración de ventanilla a ser una Administración contextual.  Los servicios no sólo se centran alrededor de las necesidades de usuario, sino que se integran en los mismos.

En uno y otro terreno se ha ido avanzando, pero en ambos falta por dar los pasos definitivos. Cada vez es mayor la presencia en redes sociales, pero salvo en el caso de Cataluña y el País Vasco (que disponen incluso de guías para ello) no se hace desde una estrategia conjunta sino como iniciativas inconexas en cada unidad. El uso es también predominantemente unidireccional.  En cuanto a las Aplicaciones móviles, van existiendo, y el estado de desarrollo del gobierno móvil es alentador, pero existe un gran desconocimiento de los recursos existentes, no claramente anunciados, a veces ni por su patrocinador.

La integración entre ambos mundos es también aun débil, aunque ello no solo sucede en la Administración. Poco más allá de los servicios de compartir la localización se ha ido. Falta empezar a obtener las sinergias de ambos mundos más allá de la suma de ambos.

A principio de curso hay que hacer predicciones. La mía para 2011-12 es el desarrollo del gobierno móvil integrado con redes sociales.