viernes, 12 de noviembre de 2010

Las AAPP y la transición a IPv6

Internet es la frágil plataforma sobre la que se asienta nuestra vida cotidiana, nuestro ocio, nuestro modo de trabajar. Existen elementos externos a la misma que quieren una evolución regresiva de la red. Pero estos son elementos contra los que podemos actuar, organizarnos en núcleos de solidaridad que (al menos) dificulten el tránsito por este camino. Más peligrosos para mantener nuestro "Internet way of living" son los problemas estructurales de la red, que empiezan a aflorar tras sus quince primeros años de adopción masiva.

El principal problema estructural de la red es derivado de su uso masivo. Cada vez son más los dispositivos que conectamos a la red, cada día conectamos más dispositivos que el día anterior. Aunque con matices, todas estas nuevas conexiones demandan una dirección propia que les habilite para emitir y recibir información. La consecuencia es obvia, las direcciones se van acabando, quedando tan solo un 10% de direcciones libres. La ampliación del espacio de direccionamiento de la red exige la evolución de las  reglas que utilizan los dispositivos de comunicaciones sobre los que se apoya y que hacen uso de la misma. Esas reglas en obsolescencia son el protocolo IPv4, las nuevas reglas necesarias son el protocolo IPv6. La implantación de IPv6 permitiría que pasaramos de disponer 232 a disponer 2128, asegurando la sostenibilidad de la red.

Las acciones hasta ahora de los poderes públicos han ido destinadas a hacer posible la transición a IPv6.  Aunque sin fruto evidente, la Comisión Europea ha financiado diversos problemas de investigación en la última decada. La creciente escasez de direcciones obliga a que se acelere el paso. Hay que entrar en la fase de implementación de IPv6. 

Se han comenzado a dar los primeros pasos de esta evolución a IPv6 en las AAPP. La Agenda Digital para Europa habla de la necesidad de que las Administraciones Públicas apoyen la transición a IPv6, y, de un modo más concreto tal y como acostumbra, Vivek Kundra ha definido una hoja de ruta para el Gobierno Federal USA.  Ello supondrá actualizar de un modo u otro equipos y aplicaciones de Gobierno Electrónico.

Cuando la Comisión Europea publicó la Agenda Digital mostré mi escepticismo sobre la idoneidad del momento y la aproximación. Lamentablemente, sobre el momento no podemos actuar, pero si sobre la aproximación tomada. La migración a IPv6 debe ser una acción global liderada por organismos multinacionales. De un lado, los operadores de telecomunicaciones han de comenzar a activas las nuevas reglas de IPv6 en su equipamiento de red, haciendo del actual IPv4 un servicio sobre la misma, algo totalmente posible. De otro, hemos de hacer una diseminación de la problemática entre los ciudadanos y comenzar a prepararles para el cambio, del mismo modo que se les ha hecho participes de la lucha contra el cambio climático. 

Si sólo abordamos qué tenemos que hacer las AAPP como usuarios de  la red para evolucionar a IPv6,  fracasaremos en asegurar la sostenibilidad de Internet.







lunes, 8 de noviembre de 2010

Reforma Administración Pública: Antes cambiar cómo se funciona que quien la hace funcionar

Son tiempos económicos duros, tiempos de hacer más con menos y reordenar prioridades en la cosa pública. Sin duda necesarias son las acciones de ajuste, el recorte o privatización de servicios, algunos incluso plantean el cambio del régimen estatutario de los funcionarios (aunque muchas veces uno duda que sepan qué es un funcionario y cuál es la diferencia con otro tipo de empleados públicos).

Creo que el reformismo ha de desplazar al conformismo (genial frase de @sevillajordi), y ello ha de empezar por cómo se definen, proveen y priorizan los servicios que prestamos y las políticas públicas que se implementan. Esa definición, provisión y priorización, a falta de un funcionariado independiente y fuerte, queda sin contrapeso de la mera ambición política. Y ello no es bueno para la Sociedad.

Ilustrar las ideas con ejemplos de la vida real es básico para su propagación. Pueden encontrarse de todo color, pero por tenerlo cerca, voy a poner el ejemplo del Ayuntamiento de Madrid, desde hace unos meses en guerra porque se le deje refinanciar la insoportable deuda que cae sobre todos los madrileños. Parece razonable que un Ayuntamiento así recorte servicios y que dicho recorte comience por los no prioritarios. Es significativo que entre sus servicios prioritarios incluya la financiación de actividades de ski  y no la iluminación de la M-40, cuando ambos son servicios que ha asumido de modo voluntario. Obviamente, dicha priorización, a todas luces contra el valor público, responde a un interés más político que social.

En tiempos de cambio, en epocas de reforma de lo público, es indudable que se necesita incorporar cambios en la función pública. Pero el cambio más importante a realizar es en las reglas de funcionamiento de la Administración y poder ejecutivo, en definir cómo este conjunto puede servir mejor a la sociedad.


sábado, 30 de octubre de 2010

Importancia de las TIC en empresas y sector público: La trampa del lenguaje

Recientemente un amigo me regalo el libro "The real business of IT". El libro está dirigido a CIOs pero que puede ser de interés a cualquier profesional de las Tecnologías de la Información con interés por conocer el entorno de su trabajo. Toda la temática del libro gira entorno al problema de cómo realizar la puesta en valor de nuestro quehacer diario.

Resulta chocante el poco peso de los directivos TIC en cualquier empresa pública o privada cuando un 94% de los CEOs culpan del fracaso de cualquier tipo de proyecto a las TIC (encuesta  realizada por Gartner en 2004 citada en el libro). Una de las razones que se da para ello es la excesiva cultura de servicio de las áreas TIC reflejado en nuestro lenguaje. Llamar cliente a quienes no son más que compañeros y acatar consecuentemente sus dictados sin la más mínima aportación de ideas propias, son los signos más evidentes de este "servilismo".

La visión de las otras áreas del negocio como clientes, incluso hablar de ellas como las áreas de negocio de modo diferenciado a las áreas TIC, ha llevado a que seamos considerado un ente externo. Se nos considera sólo el soporte  que puede prestar cualquiera, empleados de rango inferior dentro de la misma compañía u organismo público. El primer paso para revertir la situación es cambiar nuestro propio lenguaje. Hablar de compañeros en lugar de clientes y huir de la cómoda posición de suministrador interno. Involucrarse mediante la aportación de una visión de innovación.

Las palabras nunca son no intencionadas en el entorno laboral, y menos en el mundo de la Administración Pública. Cambiemos nuestro lenguaje y cambiemos nuestra actitud. Ni nuestros compañeros son clientes cautivos pagando el vasallaje de la tecnología ni los profesionales TIC somos ajenos al negocio que nos rodea.

martes, 26 de octubre de 2010

Repensando el principio de transparencia

La transparencia fue asumido como uno de los principios del Gobierno Abierto dentro del Memorandum que Obama promulgó en su primer día como Presidente de los Estados Unidos. No era uno más de los principios, sino el "primus inter pares", el habilitador de los dos restantes, la participación y la colaboración. ¿Hemos sobrevalorado la transparencia como piedra angular del Gobierno Abierto?

Parece claro, al menos, que no es el único de los requisitos habilitadores. De los fracasos puede deducirse que, al menos, la extensión de una cultura de democracia participativa entre sociedad, políticos y empleados públicos, es al menos tan importante como la transparencia

La transparencia ha sido utilizada también como excusa para evitar lo que ha de ser su objetivo: El rendimiento de cuentas. Los árboles de los datos liberados han sido los que en ocasiones no han dejado ver el bosque del rendimiento de cuentas. Es difícil hacerse una idea de si el gasto público ha sido o no realizado de acuerdo a los principios de la buena gestión liberando sin más la base de datos de gasto público. Pasado el primer frenesí de satisfacción, uno descubre la dificultad de comprender el lenguaje presupuestario administrativo de los programas de gasto aunque sea con ayuda  y ha de recurrir a aplicaciones de visualización que faciliten el sentido a la información recibida. 

No obstante, los gobiernos siguen teniendo la clave de la transparencia. La complejidad de las acciones gubernamentales, la necesidad de dividir el gasto a lo largo del tiempo en diversos contratos, por ejemplo, requiere que todo cobre sentido con una análisis detallado de acciones concretas con voluntad pedagógica con una alta participación de las unidades administrativas. 

Ello puede llevarnos a concluir que la verdadera transparencia es caro e inabordable para toda la acción pública. Realmente lo es, por lo que hay que poner las cosas en su sitio. La transparencia proactiva en forma de liberación masiva de información pública en formato reutilizable es necesaria, pero más necesario es un funcionamiento efectivo de resolución de las peticiones de acceso a la información pública, o, en su defecto, que al menos los ciudadanos intervengan en la priorización de los conjuntos de datos a liberar. La transparencia bajo demanda ciudadana es el único paliativo de la inalcanzable transparencia total.

Y acabo con una de mis preocupaciones recurrentes: La inclusividad del Gobierno Electrónico. No hemos cerrado la brecha digital cuando hemos ya abierto la brecha de información digital. La transparencia ha de servir, como antes indicaba, para la rendición de cuentas de los Gobiernos, no para dar más oportunidades a los que ya disponen de bastantes. Quizás voy contracorriente, pero toda información susceptible de generar negocio ha de liberarse a cambio de un precio.