martes, 16 de junio de 2009

Medias verdades

Hace ya unos meses, Andrés difundió un artículo dónde se hacía una defensa del gremio funcionarial ante los ataques continuados que, desde que arreció la crisis, sufrimos. Unos ataques son más directos que otros, pero, en general, se caracterizan por una adecuada dosis de medias verdades. Las medias verdades, como dice la frase hecha, que siempre es la más peligrosa de las mentiras.

Ayer, cierto periódico publicaba el títular "Francia eliminará 34.000 puestos de funcionarios para atajar la crisis". El efecto del titular, y del cuerpo de la noticia, dónde no se decía como se iba a hacer esa eliminación, fue inmediato. Basta leer los comentarios a la noticia para ver que el objetivo de azuzar a los lectores contra los empleados públicos se consiguió plenamente. Podemos resumirlo en "Que h... tiene Sarkozy. A ver si tomás nota ZP y haces aquí lo mismo y pones a unos cuantos de esos chupones en la calle".


La media verdad no contada pondría las cosas en su sitio. Me puse a rebuscar en la prensa francesa traductor de Google en mano, y encontré en varios periódicos la realidad de la noticia. Colocó aquí tan sólo la noticia en "Liberation" (se que no es un medio equidistante, pero yo tampoco lo soy) y de "Le Figaró". La realidad era:




  • No se trataba de echar funcionarios, sino de aplicar una tasa de  no renovación del 50%. Esto es algo que en este país ya se ha aplicado en la Administración General del Estado, si bien tan sólo en un 30% y para puestos que no estuvieran en defícit (ver OEP 2009).

  • No se trataba de una noticia propiamente dicho, sino la confirmación de la continuidad de una política ya establecida


En fin, sólo pedir que las noticias se cuenten enteras. Y puestos a pedir, ¿porqué no echan también la cuenta, supuesta reducción aplicada en  sus términos reales, en que tanto por ciento de la población activa se quedan los empleados públicos en uno y otro país?

viernes, 12 de junio de 2009

Procedimientos a desarrollar para una Administración 2.0 (I): El factor humano

De vez en cuando, he escrito algo en esta bítacora sobre la necesidad o no de dar cobertura legal a ciertos aspectos derivados del desarrollo de la Administración 2.0. Iba a escribir unas líneas sobre si las nuevas arquitecturas que requiere la Administración 2.0, con integración de infraestructuras y servicios del sector público y privado, necesitan de algún desarrollo en este sentido cuando me ha asaltado la duda. No es un secreto que trabajar en la Administración en asuntos relacionados con las Tecnologías de la Información tiene grandes diferencias con respecto al sector privado. Una de ellas es, precisamente, la referente a los aspectos jurídicos fuertemente imbricados con nuestro día a día. Conocer cuando es o no necesario respaldo legal explícito para ejecutar algo que quieres hacer, saber si  las normas existentes valen para dar cobertura a una mejora en un servicio o defender la inelubilidad de realizarlas y otras sabidurías similares, varían dependiendo de las circunstancias políticas, en general, y  de los directivos que a uno le caen en suerte, en particular.



Hecha esta introducción, me limitaré tan sólo a señalar algunos aspectos sobre los que intuyo que habrá que adoptar una postura para poder desarrollar arquitecturas de integración para la construcción de una Administración 2.0. Si esta postura se adopta en forma de política común o norma legal, vamos a dejarlo a la opinión de los que tengan más conocimiento. Por el momento, llamemoslo procedimientos a desarrollar para la adopción de la Administración 2.0.



Hoy escribo sobre el factor humano.



Van ya camino de quince años de presencia de Internet en las Administraciones Públicas, y, al igual que en muchas empresas privadas, no existe una definición del uso apropiado de Internet desde el puesto de trabajo. La carencia es menor en una Internet con mayoría de servicios Web 1.0, una web de solo lectura. Acceder a recursos no relacionados con la ocupación laboral en horario de trabajo es, como mucho, una perdida de tiempo. El mal uso de los servicios de la Web 2.0 presenta un riesgo sobre la reputación. Vertir una opinión inoportuna o colgar un video no apropiado en YouTube en horas de trabajo puede tener otras consecuencias, más en el mundo del funcionariado dónde se realiza en horas de servicio público ejerciendo una potestad administrativa. De un lado, consecuentemente, soy de la opinión de limitar el acceso a los medios sociales.



Y he dicho limitar, no prohibir. Prohibirlos, como acertadamente indicaba hace unos días Enrique Dans en Expansión, sería como prohibir el teléfono. En paralelo, los medios sociales han de integrase en los procesos de gestión pública. Las unidades administrativas deben cumplir con su misión de servicio público allí dónde esta el ciudadano. Identificar los medios sociales de interés para la misma, apoyarlos en su desarrollo e integrarlos como canal de relación con el ciudadano, es uno de los retos de la  Administración 2.0. Claramente esta labor ha de desarrollarla el funcionariado, razón por la cual estimular al empleado público para realizar esta labor debe ser una labor del directivo público.



Dentro del Reino Unido, el Cabinet Office tomo hace unos meses la iniciativa de extender el "Codigo de Servicio Civil" con unas pautas para el comportamiento en línea.  Es un código sencillo de cinco puntos, que demuestra que una regulación no ha de ser necesariamente compleja. Quizás su única carencia es la definición de la figura del "Community manager" de las unidades gubernamentales. Con la complicación que supone trasladar todo lo proveniente del mundo Administrativo anglosajón a nuestra más regulada Administración Española, quizás es la oportunidad de hacerla. Si el Esquema Nacional de Interoperabilidad y Seguridad va a tener forma reglamentaría, ¿porqué no incluir en el articulado del desarrollo reglamentario del Estatuto Básico del Empleado Público un código de participación on line del funcionariado?




Nota final: Recomendable echar un vistazo al survey de Deloitte  sobre Redes Sociales y puesto de trabajo. Aunque realizad sobre un entorno claramente distinto del sector público español, plantea interesantes puntos para la reflexión.

lunes, 8 de junio de 2009

Ideas tomadas de Seth Godin para un mayor uso del Gobierno Electrónico

(This post has an adapted version in "Electronic Notes")


Estamos en tiempos de cambio, tiempos  afortunados en los que tanto en la Administración General del Estado como en el Gobierno Vasco se reconoce el valor de la profesionalidad del funcionario. En un entorno difícil, en que día tras día se crítica desdes ciertos ámbitos a los empleados públicos y se cuestiona la necesidad de su existencia, es una noticia de la que todos tenemos que alegrarnos. Supongo que en especial aquellos que los vayan a tener como superiores.


Y la tarea que tienen por delante no es fácil. Andamos en el borde del fatídico 2010. El año en que todos los planes dejan de existir. Hace unos días leí un informe de Gartner en que se usaba el término "e-government fatigue". Hablaba de cómo el Gobierno Electrónico no llega a dar todo aquello que prometía, de cómo los incrementos de eficiencia y productividad no llegaban a la sociedad de la mano de su implementación. La principal causa que achacaba era un bajo nivel de uso. En nuestro país vemos como encuesta tras encuesta esto se manifiesta en un techo del 25% de ciudadanos (sobre el global de usuarios de Internet). No creo que todo el mundo tenga que usar el Gobierno Electrónico, pero si creo que esiste aún margen de mejora.


Los servicios de Gobierno Electrónico, aunque muy particular, no dejan de ser un producto. Es por ello que frecuentemente trato de aplicar al Gobierno Electrónico la lógica de ese maestro del marketing que es Seth Godin, cuyo blog sigo a diario. Vayan aquí unas cuantas enseñanzas extraidas de recientes entradas del mismo:




  • Somos aburridos, los servicios que ofrecemos a los ciudadanos no dejan de ser, en muchas ocasiones, un mero trámite electrónico. Falta el concepto de servicio, completar el trámite con otras facilidades que atraigan a los ciudadanos a su uso, ir más allá del mostrador electrónico.

  • No tratamos de ser alternativos, buscamos ser el siguiente caso de éxito tras la AEAT. No se trata de eso, se trata de ser lo nuevo, lo que aún no se haya visto en el ámbito de los servicios de Gobierno Electrónico. Tecnologías hay a nuestra disposición, los medios sociales permiten servicios más efectivos, nos facilitan recoger ideas de los ciudadanos. Hagamoslo.

  • No ampliamos nuestra base de ciudadanía, en lugar de ampliar los servicios y los mecanismos de provisión para llegar a más ciudadanos, nos conformamos con los que nos utilizan. Desarrollemos un Gobierno Electrónico Inclusivo, involucremos a los ciudadanos en el diseño y producción, facilitemos que  los ciudadanos se conviertan en ciudamistradores.

  • Hagamos de las sedes electrónicas un club, no tratemos a los ciudadanos como clientes, sino como socios propietarios. Conozcamos que quieren los ciudadanos y tratemoslos como si les conociéramos. No hagamos que nos presenten mil veces datos que tenemos, facilitemosles la vida comunicándonos entre nosotros.


Pero esto no dejan de ser unas ideas. Nadie aplica mejor la lógica del marketing en un negocio que quien lo conoce, y no me cabe duda que los tres compañeros cuyo nombramiento he aludido al principio lo conocen mejor que nadie. Enhorabuena, y seguro que haceis despegar esto.

jueves, 4 de junio de 2009

Google Wave: ... y la conversación se hizo aplicación

Google responde a los nuevos buscadores con más innovación. Con Google Wave, busca ser la plataforma de comunicación de los próximos años. Muchas veces, hemos dicho anteriormente que la Web 2.0 es una conversación. Sólo viendo Google Wave puede verse materializado el concepto.


La conversación pasa a llamarse Wave (onda), y alcanza todos los medios sociales imaginables haciendo de todos ellos uno sólo. Blogs, microblogs, redes sociales, wikis, ... Todos se confunden en una sóla plataforma de formas inimaginables, permitiendo un diálogo en tiempo real entre actores en distintos medios sociales. Y luego el diálogo puede repetirse y repetirse.



Y lo que puede verse en la demo adjunta, es sólo el principio. Prometen que va a ser una plataforma de desarrollo de servicios y de fuentes abiertas. Los comentarios positivos sobre el nuevo producto han sido cientos. Se pueden resumir de un modo simple. Lo que Google Wave (y competidores similares que se sucedan) puede suponer es un cambio en la forma de comunicarnos, y un cambio en la forma de comunicarnos arrastra un cambio en la sociedad. Es un peldaño más de la evolución de Internet que hace unos días contaba V. Cerf.